
El dispensario cuenta con un médico y una enfermera especializada en primeros auxilios, quienes realizan una labor fundamental en el cuidado diario de la salud y el bienestar de los niños y mejoran su calidad de vida. La actuación médica en el primer nivel, es decir, la medicina ambulatoria, cobra una especial importancia en África debido a que las condiciones medioambientales suponen un serio y permanente riesgo de complicaciones sanitarias para el paciente.
A lo largo del año pasan por el dispensario una media de 4.000 niños. Las enfermedades más comunes son: paludismo, bronquitis, rinitis, otitis, cefaleas, conjuntivitis, cólicos, infecciones dermatológicas y heridas diversas de un total de 80 patologías que el dispensario tiene catalogadas.